Mandometer. Te enseña a comer bien

Un estudio publicado recientemente en la revista “British Medical Journal” alaba las ventajas que tiene la balanza Mandometer.

Mandometer

El “Mandometer” es una balanza computarizada portátil que puede ayudar a cambiar algunos malos hábitos nutricionales y combatir la obesidad a base de medir el tamaño de las porciones de comida y la velocidad de ingestión.

Diseñada por el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), Mandometer ayuda a los individuos que tienen problemas de nutrición, como la obesidad, que lo utilizan para comer menos y de forma más lenta, ya que Mandometer les proporciona información acerca de las cantidades que ingieren y la velocidad a la que lo hacen a tiempo real mientras van comiendo.

Los individuos, a medida que van consumiendo los alimentos situados en la balanza, ven en la pantalla del Mandometer un gráfico que muestra la rapidez con la que la que están consumiendo la comida, al tiempo que la compara con el ritmo ideal al que debería ser ingerida, establecido por un terapeuta nutricional.



En principio el Mandometer había sido concebido y utilizado con éxito para tratar dolencias como la bulimia y la anorexia, ya que mostraba a los pacientes de esta enfermedad a “reaprender a comer”. Pero la creciente epidemia de sobrepeso infantil que comenzó a sufrir el Reino Unido llevó a investigadores del Hospital Infantil Bristol Royal, de la Universidad de Bristol, a emplearlo para combatir la obesidad infantil.

En la investigación inicial, encabezada por el profesor Julian Hamilton-Shield, los científicos contaron con una muestra de 106 pacientes obesos, con edades comprendidas entre los nueve y los 17 años y que ingerían grandes porciones de comida en muy poco tiempo, por lo que tardaban más en sentirse saciados.

Este grupo se dividió en dos y mientras uno de ellos recibió terapia con el “Mandometer” el otro siguió un tratamiento estándar. A los integrantes de ambos equipos se les animó a que aumentaran sus niveles de actividad física hasta 60 minutos diarios y a que llevasen una dieta equilibrada.

El tratamiento duró lo mismo para ambos grupos, 12 meses, además de ser sometidos a seguimiento durante 18 meses después de que comenzase el experimento, para evaluar si los posibles cambios en el comportamiento se mantenían una vez concluida la terapia.

Durante el tiempo que duró el ensayo los integrantes de ambos grupos tuvieron apoyo telefónico y asesoría nutricional por parte de un dietista pediátrico que les animaba a consumir frutas y verduras, pescado y carne magra y a disminuir la ingesta de grasas y azúcares.

Pasado un año, el grupo que había utilizado la balanza computarizada no sólo tenía un índice de masa corporal y niveles de grasa significativamente menores que el otro equipo, sino que también había reducido las raciones de comida consumidas. Además, la velocidad de ingestión de alimentos de los individuos que empleaban el “Mandometer” había disminuido un 11%, mientras que quienes no lo utilizaron incrementaron la rapidez con la que comían un 4%. Por otra parte, los niveles de colesterol “bueno” aumentaron en el grupo que contó con la ayuda del aparato.

Sin embargo, quizás lo que más se valore del experimento es el hecho de que la reducción en el índice de masa corporal perduró seis meses después de que el tratamiento concluyese, lo que hizo suponer a los investigadores que se había producido un cambio en el comportamiento que se mantenía a largo plazo.

Lo que si han sacado en claro los científicos es que la terapia con “Mandometer“, dirigida a reducir la velocidad de ingestión y el tamaño de las raciones, parece una útil adición a las bastantes escasas opciones de las que se dispone para tratar con efectividad la obesidad infantil y en adolescentes sin recurrir a la farmacoterapia.

Vía: elmundo.es

Más información: mandometerusa.com

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.