Cómo evitar trastornos alimentarios en verano

En el verano y con el buen tiempo, nos apetece disfrutar del sol, el mar y las vacaciones. Sin embargo, a pesar de parecer las circunstancias óptimas para el disfrute, es también un período ideal para la colonización de las bacterias. De modo que es fundamental evitar trastornos alimentarios en verano,si queremos pasar unas vacaciones ideales y sin sobresaltos.

huevos

Como todos los años siempre nos han dicho que las infecciones y las intoxicaciones alimentarias aumentan durante estas fechas. Pero, ¿por qué? ¿Será por que,  según fuentes científicas, las bacterias crecen de forma más rápida durante los meses de verano y en lugares de clima cálido? o bien ¿porque el verano invita a realizar actividades al aire libre y cocinar fuera de casa?

Sea por una causa o por otra, siempre tenemos que mantener unos buenos hábitos de higiene a la hora de cocinar o manipular los alimentos que vamos a tomar con el fin de evitar trastornos alimentarios en verano.

Este año seguro que son muchas más las personas que optan por un tipo de vacaciones más económicas. Los tuppers y los picnics son alternativas muy populares durante las vacaciones y más todavía en tiempos de crisis, aún así ¿conservamos bien nuestros alimentos? Es más, ¿somos conscientes de la importancia de la buena conservación de alimentos para prevenir posibles infecciones?

No debemos olvidar que las bacterias no sólo se encuentran en el ámbito doméstico, de modo que también es preciso tomar medidas en todo lo que pongamos en nuestros tuppers o bien al organizar una comida al aire libre.

Desde el Instituto Silestone nos ofrecen unos sencillos consejos que nos ayudarán a garantizar la seguridad de los alimentos y evitar trastornos alimentarios en verano:

  • Examinar el aspecto externo del producto fijándonos que en la etiqueta contenga información referente a los ingredientes, condiciones de conservación y fecha de caducidad
  • No romper la cadena del frío, ya que a temperatura ambiente las bacterias se multiplican
  • Separar los productos crudos de los cocinados para evitar la posible transmisión de microorganismos mediante la contaminación cruzada. No mezclar los utensilios y recipientes para alimentos crudos y cocinados
  • Conservar los alimentos que requieran frío en neveras con bolsas refrigerantes o cubitos protegidos para que no gotee agua y colocarlos en el lugar más fresco posible
  • Utilizar agua potable y lavarse las manos siempre antes de manipular los alimentos
  • Limpiar los utensilios y superficies cada vez que se manipule un alimento diferente, recordando que las manos del manipulador son un utensilio más
  • Preparar las ensaladas a base de vegetales crudos y embutidos en el último momento, habiéndolos lavado bien en casa (el lugar más higiénico para hacerlo)
  • Cocinar la tortilla con antelación para poderla enfriar y que cuaje bien el huevo
  • Evitar las salsas que contengan huevo (si son comerciales, se deben consumir en un espacio breve de tiempo para evitar recontaminaciones)
  • Conservar en frío hasta el último momento los lácteos y postres hechos con huevo
  • Comprobar que la carne está bien cocinada para garantizar la eliminación de gérmenes
  • Cocinar los alimentos mediante tratamientos prolongados a altas temperaturas (fritura, horno, guiso, etc.), puesto que son los métodos de higienización más eficaces

Recordar que existen productos de limpieza, encimeras, neveras e incluso interruptores que tienen propiedades bacteriostáticas que facilitan las correctas condiciones de higiene en la cocina. Pero si nosotros no ponemos de nuestra parte en la prevención y uso correctos hábitos alimentarios, estos no valen de nada.

Y ya sabes, si no quieres que la Salmonella o la E.coli sean las protagonistas de tus vacaciones, mantén unos buenos hábitos alimentarios y sobre todo una buena higiene en la manipulación de alimentos, para garantizar la seguridad alimentaria y evitar trastornos alimentarios en verano.

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