Alimentos contaminados con transgénicos

Un 15 por ciento de los alimentos puestos a la venta en los supermercados que contienen maíz o soja, entre sus ingredientes, están contaminados por transgénicos o OGM (Organismos Modificados Genéticamente).

Patatas-variedades

Desde los diferentes organismos gubernamentales nos dicen que los productos transgénicos son sólo para uso industrial y alimentación animal pero, según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recogidos por Amigos de la Tierra, un 15 por ciento de los alimentos puestos a la venta en los supermercados que contienen maíz o soja, entre sus ingredientes, están contaminados por transgénicos o OGM (Organismos Modificados Genéticamente), sin que esto figure en la etiqueta.

Hasta esta semana pasada el único organismo modificado genéticamente cuyo cultivo estaba autorizado en la Unión Europea (UE) era el maíz transgénico “MON810”, del que España es el único país europeo que lo cultiva a gran escala. Por el contrario, si que está permitido la importación de varios tipos de maíz y soja transgénicos.

Además del maíz transgénico MON810, el pasado martes fue autorizado en la UE un nuevo cultivo transgénico, la patata Amflora, elaborada y comercializada por la multinacional alemana BASF y que nos advierte en su solicitud de autorización de cultivo en la Unión Europea, que “no se puede descartar que esta patata sea usada o termine apareciendo en la alimentación”.

La “patata caliente”, más conocida como Amflora, ha sido modificada genéticamente para producir una mayor proporción de amilopectina, un almidón que se usa en procesos industriales, como el de la fabricación y elaboración de papel.

Amflora es una patata manipulada genéticamente

La variedad Amflora es una patata manipulada genéticamente para que produzca un almidón de patata natural específico (la amilopectina) que se necesita para ciertas aplicaciones industriales, como por ejemplo, en la fabricación de papel, en la industria textil y en la industria de adhesivos. Fue aprobada en marzo de 2010 y se anunció en enero de 2012 que se dejaría de cultivar y comercializar por falta de mercado en Europa.

Una patata que ha sido denunciada por varias organizaciones de la sociedad civil debido a la presencia de genes de resistencia a antibióticos entre sus componentes.

Debido a esto la Agencia Europea del Medicamento y la Organización Mundial de la Salud ha advertido que la entrada de esta patata en la alimentación humana  suponga un “grave riesgo sanitario”.

Nosotros no sabemos en que nos beneficia o en que nos puede perjudicar este tipo de cultivo, ya que todos las informaciones que leemos son blancas o negras, es decir o las defienden a ultranza, sin decirnos si tienen contra indicaciones sanitarias o medioambientales, o bien las detestan basándose en lo perjudiciales que son para nuestra salud y nuestro entorno.

¿No hay nadie en ningún gobierno europeo que nos pueda explicar, sin complejos ni trampas, por qué hay tantos reparos e incertidumbres en todo el mundo con los Organismos Modificados Genéticamente?

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