El Mercado de San Agustín de Toledo, acoge puestos gourmet con todo tipo de productos artesanales: quesos, pan, frutas y verduras, dulces, helados, flores o café. En él se recupera el carácter tradicional del mercado y se fusiona con las propuestas gastronómicas más innovadoras.


El Mercado de San Agustín es el proyecto empresarial –en torno a la buena mesa– más ambicioso y prometedor de las últimas décadas en la ciudad de El Greco. Los protagonistas absolutos son el producto y la cocina, pero en sus 1.400m2 hay hueco también para el arte más innovador y, por supuesto, para propuestas tradicionales. Un espacio único, lleno de color, en un edificio vanguardista y respetuoso con su entorno que revitaliza Toledo y rejuvenece el corazón de su casco histórico.

El Mercado de San Agustín está ubicado a 100 metros de la mítica plaza del Zocodover y a poco más de 20 minutos en AVE del centro de Madrid, sus paredes acogen puestos gourmet con todo tipo de productos artesanales: quesos, pan, frutas y verduras, dulces, helados, flores o café. En él se recupera el carácter tradicional del mercado y se fusiona con las propuestas gastronómicas más innovadoras. Es posible comprar alimentos frescos y de altísima calidad pero, también, disfrutar de las últimas tendencias en restauración, de gastrobares, de hamburguesas gourmet, de marisco recién traído o del sushi mejor cortado, entre otras exquisiteces.

Mercado de San Agustín de Toledo (6)

Paco Torreblanca –único español proclamado «mejor repostero de Europa»–, José Luis Martín, Javier Brichetto y Pepe Rodríguez, son algunos de los grandes nombres que están detrás del nuevo Mercado de San Agustín.

El nuevo Mercado de San Agustín no es sólo un espacio comercial con una amplia oferta de producto, sino que cuenta, además, con un amplio programa de actividades que van desde showcooking en directo a catas de vinos o presentaciones de producto en sus últimos pisos. El arte contemporáneo se cuela en esta zona en forma de una gran instalación. Es la apuesta por la creación más actual en una ciudad como Toledo, con más de dos mil años de historia. «Degustar y llevar» o simplemente «degustar y disfrutar». Cada producto cuenta con puestos especializados y con espacios para saborear y compartir.

Inauguración del Mercado de San Agustín de Toledo (3)

Por sus características, el Mercado de San Agustín está llamado a convertirse en la referencia gastronómica de la zona y en una meca de peregrinación de los gastronómadas –nacionales e internacionales–. Se trata de un espacio vivo en el que es posible encontrar actividad a cualquier hora del día.

Desde el desayuno a la cena, pasando por el aperitivo, el tapeo, un cóctel… Cualquier momento es perfecto para hacer de este espacio el punto de encuentro imprescindible en el corazón de la ciudad.

La propuesta gastronómica innovadora en Toledo

El Mercado de San Agustin de Toledo reune en los 23 puestos del mercado, un abanico de productos gastronómicos de una altísima calidad y cuenta con algunos de los «artesanos de producto» más importantes. En la planta baja, junto a la entrada, se ubican los puestos de flores, productos gourmet, embutidos ibéricos, quesos, panadería, frutas y verduras, postres e incluso un café. La primera planta acoge la zona de fuegos, en la que se distribuyen los espacios para parrillas, frituras, asados y mariscos, así como una cervecería. Es la segunda planta la que alberga un restaurante dedicado a la cocina fusión de alta gastronomía, una hamburguesería gourmet y un espacio preparado para actividades de showcooking en directo.

Interior del Mercado de San Agustín de Toledo (1)

Una coctelería y un bar se ubican en la planta más alta, junto a la terraza. Éste ha sido el espacio reservado para una intervención artística del colectivo Boa Mistura, conocido por sus proyectos a gran escala sobre espacios públicos en Berlín, Sao Paulo, Sudáfrica o Madrid.

La mitad de los operadores son de la provincia de Toledo, mientras que el resto vienen de diversos puntos del territorio nacional. Entre ellos están algunos de los nombres que están agitando la gastronomía de nuestro país. Como uno de los maestros reposteros más influyentes de Europa, Paco Torreblanca; además de uno de los mejores afinadores de quesos del mundo, jurado de prestigiosos premios nacionales e internacionales en torno al queso, José Luis Martín (que, por primera vez tendrá un espacio de venta propio).

Así mismo hay empresas de pequeños artesanos de productos locales con proyección nacional o empresas de nueva creación que empiezan su andadura gastronómica en el Mercado de San Agustín.

La cocina internacional viene de la mano del galardonado chef Javier Brichetto y con el apoyo del Grupo La Musa, con una carta que fusiona las mejores tapas japonesas con los platos más innovadores de la cocina peruana.

Con una zona dedicada específicamente al showcooking, el mercado se estrena con una acción de El Edén de la Sapidez. Seleccionando alimentos libres de elementos químicos y con la mínima elaboración posible, empezarán con degustaciones, maridajes con aceites de oliva y cursos.

Una gran terraza es el lugar destinado para una coctelería y un bar con unas vistas únicas de la ciudad y cuenta también con una planta entera dedicada al vino y las tapas.

La arquitectura del Mercado de San Agustín

La novedosa concepción del mercado permite, por ejemplo, que todos los niveles sean visibles desde cualquier punto del edificio y que en todos ellos haya luz natural. Está construido como un sistema de entreplantas, que se entrelazan en distintos niveles provocando visuales cruzadas que hacen el espacio más fluido y amable. El Mercado de San Agustín es completamente accesible gracias a sus ascensores y rampas de cristal.

Mercado de San Agustín de Toledo (5)

A partir de unos restos medievales encontrados en el sótano del edificio, los arquitectos decidieron convertir esta zona en el lugar perfecto para ubicar una cava de vinos y una zona de tapas. Los antiguos aljibes tienen así una nueva vida como íntimos rincones para la degustación o para catas, permitiendo disfrutar de la mejor gastronomía, pero también de la historia.

El respeto a los restos encontrados continúa con la reutilización del pavimento hidráulico de las primitivas viviendas de principios del siglo XX donde se ubica el mercado, trasladando su ubicación a un gran paramento vertical en forma de mosaico abstracto lleno de geometrías y colores que combina con un revestimiento de krion, material plástico de una sola pieza que recorre las cinco plantas del mercado y que se retroilumina a través de la cabina del ascensor.

Un falso techo en forma de triángulos de chapa microperforada oculta las instalaciones y conforma un elemento decorativo a la vez que favorece el confort acústico. La utilización de vinilos laminados con imágenes de gran formato pixeladas con la forma triangular del logotipo del Mercado de San Agustín sustituye al tradicional azulejo de las cocinas.

El edificio se remata con una cubierta que parece flotar en la terraza de la última planta, gracias a un ingenioso sistema estructural, que elimina todos los pilares y que cuelga el cerramiento cenital de unas cerchas en impluvium. El arte contemporáneo también tiene su lugar en este nuevo emblema de Toledo a través de una intervención del colectivo Boa Mistura, conocido a nivel internacional por sus actuaciones urbanas en capitales como Sao Paulo, Berlín, Ciudad del Cabo o Madrid (en esta última, han realizado la mayor intervención de street art de nuestro país). Para el Mercado de San Agustín han ideado un proyecto que nace inspirado en 3 elementos: el jardín vertical que recorre el patio interior del mercado, la ubicación en la terraza de la planta alta y la geometría de la imagen arquitectónica.

En definitiva, una propuesta gastronómica que complementa a una ciudad histórica como Toledo y que proporcionará a todos los gourmet y aficionados a la buena mesa un punto de encuentro donde satisfacer su paladar de manera plena, en un entorno arquitectónico de vanguardia.

Una Respuesta

  1. Paladeame

    La gastronomía está cambiando, la alta cocina, como tal, ya no es el paradigma vigente. Ahora lo que el degustador/paladeador quiere es disponer de una experiencia gastronómica. No es un mero espectador, sino que quiere/desea ver y participar, disponer de un espectáculo a su alrededor.

    Mercados como el de San Agustín, u otras que ya existen, más los que están en desarrollo, marcan clara la tendencia a seguir, pero, todavía más importante: los artesanos de producto, los verdaderos creadores de sabores vuelven a tener el peso que se merecen.

    Enhorabuena por el artículo.

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