SMS,s contra el garrafón en Rusia

Curiosa forma tiene la empresa rusa de vodka Kristall de comprobar la autenticidad de sus productos, en un país donde 40.000 personas mueren cada año por intoxiación alcohólica por el consumo de bebidas adulteradas.

Vodka Kristall

La empresa ha puesto en marcha vía SMS, la posibilidad por parte del comprador de verificar que la botella de  vodka Kristall es auténtica.

La fábrica moscovita pega en cada botella y su tapa un sello especial con el código personal de cada envase que, al ser enviado por SMS al número telefónico de Kristall, permite obtener una respuesta inmediata sobre el origen de la mercancía.

Si la bebida es auténtica, el fabricante en su respuesta repite el código marcado y lo firma con su nombre, Kristall, y si en su base de datos no figuran las cifras marcadas advierte que se trata de un “producto falsificado” que se hace pasar por la marca original.

En este caso, Kristall se compromete a realizar de forma gratuita un peritaje del producto adulterado y expedir un certificado oficial con los resultados que servirá para argumentar una demanda judicial contra el establecimiento que vendió la bebida y su fabricante.

El curioso sistema, puesto en marcha por Kristall conjuntamente con una compañía operadora de telefonía móvil, por ahora permite controlar solo una marca de vodka, pero antes de finalizar el año la empresa lo extenderá a la mitad de su producción.

La compañía RosSpirtProm, que gestiona las empresas estatales del sector, aseguró a la agencia Interfax que ese proyecto no encarecerá el producto y no descartó que en el futuro sea extendido a las demás 200 fábricas de alcohol que controla el Estado ruso.

Kristall, la primera fábrica estatal de vodka de Rusia, fundada en 1901, tiene una capacidad de hasta 12 millones de decalitros anuales y en los primeros siete meses de este año aumentó su producción en un 180 por ciento, en comparación con el mismo período de 2006.

Según expertos, hasta la mitad del mercado ruso de bebidas alcohólicas corresponde a la “economía sumergida”, mientras el ministerio del Interior informa de que unos 40.000 rusos mueren anualmente en el país por intoxicación alcohólica, buena parte de ellos por consumir bebidas adulteradas y falsificadas.

Y luego en España nos quejamos del “garrafón” que nos sirven algunos locales.

Vía: elpais.com

Más info.: kristall.ru

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